|
10/15/2009
Exitoso chef dominicano busca motivar a padres e hijos con nuevo libro.
a recorrido el mundo gracias a su talento culinario, iniciado sus propios restaurantes y deleitado a importantes personalidades con sus exquisitas recetas. Pero ahora se ha impuesto un nuevo reto, ayudar al prójimo y demostrarles a los latinos que la superación personal está en las manos de cada individuo y que cada uno se pone sus propios límites.
Y ha decidido hacerlo arriba de una bicicleta sobre la cual está recorriendo la unión americana promocionando su primer cuento infantil bilingüe ‘Luna necesita un milagro/ Luna needs a miracle’, que narra la historia de un niño que no habla inglés y que acude a la escuela en el país por primera vez; es decir su propia historia.
“Cuando vine a EE.UU. no sabía inglés y en Nueva York nadie hablaba español. Los primeros días de escuela tenía temor de platicar o hacer amigos. Fueron difíciles momentos porque si bien el primer día de escuela es difícil no hablar inglés lo hizo más complicado. Me sentía como un estúpido”, comentó.
Nacido en República Dominicana, este chef está de visita en Atlanta, donde además de presentar su nueva adquisición literaria a padres e hijos hispanos, pretende cumplir un nuevo milagro, instalar un restaurante en el cual enseñará los secretos del arte culinario, y dar clases de inglés.
SIN LÍMITES
La idea de escribir ‘Luna necesita un milagro’ nació mientras este dominicano vivía en Maui, donde se dio cuenta que era hora de hacer algo por los demás pues “ya había conseguido todo en mi vida y quería que el latino entienda que no somos limitados, que hay posibilidad de hacer más cosas en la vida que lo que uno ha nacido para hacer”, dice.
Como reconocido chef con más de 25 años de experiencia, Luna ha encontrado en ese aprendizaje las herramientas para contar su historia y tratar de inculcarle a los demás que “vinimos a este país para superarnos”, y que las limitaciones no existen.
“En 25 años me he dedicado de decirle al latino que no eres solo un lavaplatos o reparador, tú puedes ser algo más en la vida, un doctor o abogado y no sé si no entienden o tienen temor de mejorar su vida. Esa es mi frustración que no se atrevan y por eso les digo que tú tienes la posibilidad de ser algo más”, explicó.
Y para cumplir con esa dura tarea, Luna se subió a su bicicleta y con el libro en la mano, llegó a Atlanta con la esperanza de que alguna alma caritativa haga realidad un proyecto filantrópico pues se ha dado cuenta que sus consejos han permitido que la vida de otros mejoren.
|